
La mujer de San Diego y su prometido, Bobby Howell, se encontraban “en una situación muy vaga que involucraba un tren de alta velocidad y tipos malos”, escribió Evans en una publicación de Facebook.
“(Bobby) me dijo que tenía que tragarme el anillo para protegerlo; así que me lo quité, me lo puse en la boca y lo tragué con un vaso de agua”. Escribió Evans.
Evans se despertó el miércoles por la mañana y se encontró con que su anillo de compromiso había desaparecido. Si bien la escena tipo película del agente 007 fue un sueño, resulta que Evans realmente se tragó su anillo de compromiso, una historia que detalló en la publicación ahora viral que se ha compartido más de 57.000 veces en Facebook.
Ella y Howell fueron luego a urgencias, donde tuvieron que explicar a varios médicos lo que sucedió.
“La doctora ordenó una radiografía y pareció bastante sorprendida cuando volvió con un segundo médico y me mostró que, el efectivamente, ¡mi anillo estaba justo en mi estómago!”, escribió Evans. “Definitivamente podía sentirlo en mis entrañas, estaba empezando a doler mucho y nos ponía nerviosos”.

“Todo salió bien, encontraron mi anillo justo más allá de mi estómago en mis intestinos, lo recuperaron y se lo dieron a Bobby, no a mí”, escribió Evans.
